RCE2021 día 16: Sesión inaugural

Pere Aragonès, Javier Faus.

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Sesión presidida por Javier Faus, president del Cercle d’Economia

Pere Aragonès, presidente de la Generalitat de Catalunya

El presidente del Cercle d’Economia, Javier Faus, dio la bienvenida al presidente de la Generalitat, Pere Aragonés, destacando que se trataba de la primera intervención «en clave económica» desde la toma de posesión como presidente de la Generalitat y que, por ello, su presencia en el marco de la XXXVI Reunión había generado una «enorme expectación».

Antes de dar paso a Aragonés, el presidente del Cercle recordó a los afectados por la pandemia del Covid-19 y expresó su reconocimiento a servidores públicos y privados por su «actividad abnegada y esencial» en el período. También rindió un homenaje «a los socios del Cercle que nos han dejado».

En relación a unos ejes temáticos de la Reunión sintetizados en «los retos de nuestro tiempo en Barcelona, ​​Cataluña, España y Europa», Faus destacó que «es el momento de actuar con pragmatismo y excelencia» y de «proyectar el país que queremos con ambición después de diez años de parálisis «.

Distensión política: diálogo desde el marco legal

Desde un punto de vista político, abogó por una distensión del conflicto político catalán y remarcó el «apoyo» de la institución al diálogo, al marco legal ya cualquier medida amparada por el ordenamiento jurídico que, como los indultos, fomente una solución que comporte una mejora del encaje de Cataluña en España. Y habló de un «futuro de concordia, que sane heridas y supere los desacuerdos; un mañana en común, en el que todos nos reconozcamos en nuestra diversidad «.

También puso énfasis en la llamada «tercera vía», basada en una financiación más justo para Cataluña, con más inversiones, así como el reconocimiento de la realidad catalana en España basado en un cuarto aspecto, el de un modelo territorial más plural y dinámico.

En clave económica Faus centró su discurso sobre la base de un «eje social», arraigado en el crecimiento económico sostenible, organizado y bien planificado, al tiempo que rechazaba el decrecimiento y defendía más ambición en políticas públicas «modernas e innovadoras».

Por su parte, el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, comenzó su intervención con una referencia a la pandemia y la vacunación: «o lo conseguimos todo el planeta juntos, o no estaremos todos protegidos».

En cuanto a los efectos económicos y sociales de la crisis sanitaria, el presidente de la Generalitat reconoció que ésta había intensificado unas tendencias de fondo en Cataluña que no eran ajenas a las de otras sociedades del entorno. Y citó, a modo de ejemplo, el crecimiento del paro hasta una tasa «realmente elevada» del 12,9%, el incremento de la precariedad vital de muchas familias y los casos asociados de desahucio, así como la aumento de las desigualdades educativas en Cataluña.

Aragonès defendió una política pública de vivienda «valiente» y que, en algunos casos, «hay una regulación del mercado por parte de la Administración». Desde esta óptica, lamentó el recurso del Gobierno a la ley catalana de alquiler.

«Los elementos claves del estado del bienestar deben estar bien financiados para garantizar un funcionamiento adecuado y unos servicios de calidad», expresó, mientras reivindicaba una nueva gobernanza económica, un aumento de la productividad y más redistribución.

Productividad, “uso adecuado” de los fondos europeos y transición energética

En lo referente a la salida de la crisis económica, el mandatario advirtió que «no podemos basar la salida de la crisis en una reducción de los sueldos». En este contexto, insistió en el rol preeminente de la productividad y puso el foco en los Fondos Next Generation. Abogó para que estos recursos económicos vayan a proyectos que supongan la transformación del tejido productivo y que no se destinen a un mayor gasto público de las administraciones: «ésta no es su finalidad», proclamó.

El presidente hizo su para Cataluña un «crecimiento en valor» más que «en volumen» y priorizó el «capital humano» y la «innovación tecnológica». Un crecimiento y una competitividad global que sólo serán posibles desde la «cooperación entre el Gobierno de Cataluña y los ayuntamientos metropolitanos», argumentó. Y con el «compromiso» de las administraciones para la emprendeduría, remachó.

En la vertiente impositiva negó la opción que Cataluña pueda convertirse en un paraíso fiscal y defendió la «armonización europea» en algunos tributos, como por ejemplo en el Impuesto de Sociedades. Y en materia medioambiental, el presidente de la Generalitat lo tiene claro: «el cambio climático no espera y hay que hacer frente a la transición energética».

Máxima ambición política

Aragonàs recordó su intervención en la Reunión del Cercle del año 2019 en Sitges: «es la hora de la política, decía entonces».

Valiéndose de esta evocación, manifestó que hoy «estamos en la oportunidad de vencer el inmovilismo respecto al conflicto político entre Cataluña y el Estado y de superar una etapa de represión». «Hay una resolución en clave democrática y sin demora de este conflicto», urgió el presidente, que pasa por «iniciar una etapa que venga marcada por el diálogo y la negociación». «Tenemos que poder defender una solución al conflicto político de Cataluña basada en la autodeterminación», ha concluido.

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