Conversación con Alberto Núñez Feijóo

En la introducción a la sesión protagonizada por Alberto Núñez Feijóo, Jaume Guardiola, presidente del Cercle d’Economia, valoró que tanto en su etapa como presidente de la Xunta de Galicia como en su actual responsabilidad al frente del PP, “siempre ha mostrado un compromiso con el diálogo y el análisis constructivo”.
Desde una Europa que “está ante una encrucijada decisiva”, Guardiola recogió el deseo de Feijóo en el último Congreso del Partido Popular Europeo (PPE) en Valencia: “Una Europa que no se diluya entre Estados Unidos y China, que afirme su identidad y su papel como potencia global”. Una voluntad “plenamente coincidente con el espíritu de nuestro debate”, reafirmó el moderador, que también compartió la preocupación del presidente del PPE, Manfred Weber, sobre la “necesidad de fortalecer el centro político europeo ante el auge de posiciones autoritarias”. “Una apertura al diálogo entre fuerzas proeuropeas es imprescindible para avanzar en una Europa más cohesionada y capaz”, reflexionó el presidente del Cercle d’Economia.
En clave española, Guardiola abundó en la idea de que “la degradación del debate público es uno de los principales obstáculos para abordar reformas esenciales, como la del sistema de financiación autonómica o la respuesta a incidentes técnicos recientes, que rápidamente se transforman en disputas ideológicas estériles”. Y dio paso a Núñez Feijóo con una nota: “Reforzar el debate riguroso y la voluntad de acuerdo es fundamental para el interés general: el PP, como partido de Estado, tiene una responsabilidad singular en este proceso”.

Recordando que antes de la sesión de investidura de Pedro Sánchez el PP ofreció al PSOE 1) un pacto de legislatura y 2) una coalición de legislatura con duración a pactar, para impulsar las “grandes reformas” (Seguridad Social, financiación, Sistema Nacional de Salud, fiscalidad y educación) –y que la respuesta del PSOE fue un “no”–, el presidente del PP reafirmó su compromiso con la mejora del modelo de gobernanza en España y Cataluña, la defensa de las instituciones y el europeísmo.
En su intervención criticó el “clima de complacencia institucional” y la “falta de reformas estructurales” en el país, y abrazó una política basada en “la solvencia técnica, la estabilidad jurídica y el impulso económico”. También valoró la “fortaleza” del PP español en el contexto de los resultados electorales obtenidos por las diversas formaciones adscritas al PPE, aunque evitó opinar sobre los pactos que algunas de esas formaciones han tenido que cerrar con partidos de derecha radical para gobernar en países como Austria o Suecia.
Postuló que “Europa debe hacer un enorme esfuerzo en competitividad” y que, al mismo tiempo, “tiene un problema de gobernanza” debido a la dificultad implícita en una arquitectura institucional que “une 27 estados con una pérdida evidente de soberanía para cada uno”. “Hay que avanzar hacia una gobernanza diferente a la que existía cuando se firmaron los tratados fundacionales”, concluyó, porque “la unanimidad no es operativa” en los aspectos más estructurales.

Energía, financiación autonómica y OPA BBVA - Sabadell
En materia energética, defendió una “política realista, basada en la neutralidad tecnológica, la seguridad de suministro y la sostenibilidad económica”. Más aún, un “modelo de transición energética que combine renovables con generación firme, incluida la nuclear”.
El dirigente político expresó su preocupación por la evolución del sistema ferroviario y por el reciente apagón energético que afectó a España, que calificó como “símbolo de una forma de gobernar ineficiente”. Reclamó una auditoría “externa e independiente” para esclarecer responsabilidades y “recuperar la confianza ciudadana e internacional”. También se refirió al sistema de financiación: “El modelo actual está caducado. Yo creo en la reforma del modelo de financiación, no en su ruptura”.
Respecto a la OPA de BBVA sobre el Banco Sabadell, instó al Gobierno español a actuar con “transparencia y responsabilidad”, ante los “riesgos” de utilizar procedimientos no previstos legalmente que puedan generar “inseguridad jurídica o precedentes preocupantes”. “Cualquier decisión debe anteponer el interés general, incluyendo la preservación de la competencia bancaria, el empleo y la financiación a empresas y pymes”, valoró.
Desde una óptica política más general y a modo de conclusión, el presidente del PP apeló a una política “útil, honesta y centrada en las personas”, en contraposición al “triunfalismo y conformismo”. Proclamó la necesidad de un cambio político en España que “revitalice el potencial de la sociedad civil y devuelva la confianza en las instituciones democráticas”.

Sesión moderada por Jaume Guardiola, presidente del Cercle d’Economia
Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular