¿Cómo podemos evolucionar hacia modelos más conscientes, humanistas y responsables a partir de una transformación profunda del management y del liderazgo empresarial?
Desde el Cercle d'Economia organizamos un nuevo ciclo con el título "Empresa: ¿propósito y/o competitividad?" para explorar cómo las organizaciones pueden crear valor económico poniendo en el centro a las personas, los clientes y el propósito, y asumiendo plenamente su impacto social, tecnológico y medioambiental. Una mirada rigurosa y práctica desde la empresa, la academia, la sociedad civil y las instituciones para directivos, responsables públicos y profesionales convencidos de que competitividad y responsabilidad no se excluyen: se necesitan.
La tercera sesión del ciclo tendrá lugar el martes 14 de julio a las 19.00 h con Inka Guixà, CEO de La Farga Group; Joan Martí Estévez, director de Estrategia Empresarial de ACCIÓ, y Raimon Puigjaner, presidente de B Lab Spain y CEO de Roots for Sustainability. Con la moderación de Elisabet Alier, directora Corporativa de Crecimiento Sostenible en ALIER y miembro de la Junta Directiva del Cercle d'Economia.
El avance hacia empresas más conscientes y responsables no depende únicamente de la voluntad empresarial. La regulación, las políticas públicas y el diseño institucional —que debe contemplar diferentes formas societarias— definen el marco en el que se toman las decisiones empresariales, estableciendo incentivos, obligaciones y límites. En Europa, normativas como la CSRD, la taxonomía verde o la regulación de la inteligencia artificial han impulsado una transformación significativa en la forma de gestionar, informar y competir. Al mismo tiempo, los recientes debates europeos sobre simplificación regulatoria y competitividad ponen de manifiesto la necesidad de encontrar un equilibrio entre los objetivos de sostenibilidad, la capacidad de innovación y la creación de valor empresarial.
Esta sesión aborda la relación entre empresa y regulación desde una perspectiva estratégica, no defensiva. El objetivo no es debatir si debe haber normas, sino cómo diseñarlas y aplicarlas para que refuercen un capitalismo más responsable sin penalizar la iniciativa, la innovación y la creación de valor. Pero también cómo las empresas pueden integrar sus impactos en su estrategia más allá de las obligaciones de cumplimiento, entendiendo la sostenibilidad como un factor de competitividad, resiliencia y generación de valor a largo plazo. En un contexto global cada vez más exigente, Europa se juega su modelo económico en la capacidad de alinear propósito, reglas del juego y buen management.