“El Cercle es esencialmente reformista y modernizador”: Jordi Alberich, protagonista de una nueva edición de «Las personas del Cercle»

Jordi Alberich, presidente de M&A Fusiones y Adquisiciones y director general del Cercle d'Economia (1996-2018), ha sido el protagonista de una nueva edición de "Las personas del Cercle", una iniciativa del Cercle Obert, un espacio de reflexión y debate creado hace más de 20 años y liderado por las nuevas generaciones de miembros del Cercle d'Economia, provenientes de los ámbitos económico, académico, científico y cultural. Su objetivo es conectar al talento joven para generar nuevos liderazgos para la ciudad y el país, garantizando la transversalidad mediante la incorporación de perfiles profesionales plurales y sensibilidades diversas.

El diálogo, moderado por el socio del Cercle Joan Torras, abarcó la vida y carrera profesional de Jordi Alberich a través de la evolución del Cercle. Durante más de veinticinco años en responsabilidades ejecutivas -primero como secretario general (1984-1989) y luego veintidós años como director general- Alberich desempeñó un papel decisivo en la consolidación y evolución de la institución, en una etapa marcada por algunos de los cambios económicos, empresariales y políticos más significativos en la historia reciente del país. Como afirmó Joan Torras en la presentación de la conversación: "es difícil conocer a alguien que sea más del Cercle que Jordi Alberich".

Entré en el Cercle por un anuncio en ‘La Vanguardia’ y sin tener ningún vínculo previo. Tuve que superar una prueba psicotécnica y 21 entrevistas con gente de la casa.

El Cercle es esencialmente reformista y modernizador. No es ni conservador ni revolucionario, cree en el ajuste continuo.

Como dijo Gramsci, cuando el viejo mundo no muere y el nuevo no nace, surgen monstruos que deben gestionarse mediante el diálogo y la defensa radical de las propias ideas.

La industria es mucho más que producción: es una manera de vivir en sociedad. Da estabilidad y proyectos a largo plazo, y ofrece un sentimiento de pertenencia. Por eso, cuando se pierde industria, se pierde mucho más que empleo.

Tenemos que seguir trabajando para mejorar la educación previa a la universidad. Sigue siendo un reto de fondo. En las aulas se concentran muchas de las contradicciones de nuestra sociedad, y de cómo lo abordemos dependerá buena parte del futuro.

La incorporación a lo largo de los años de la mujer al mundo laboral ha sido muy positiva. Queda pendiente su presencia en la alta dirección, donde su forma de enfocar las cuestiones sigue siendo necesaria.