Desde el Cercle d'Economia organizamos un nuevo ciclo con el título "Empresa: ¿propósito y/o competitividad?" para explorar cómo las organizaciones pueden crear valor económico poniendo en el centro a las personas, los clientes y el propósito, y asumiendo plenamente su impacto social, tecnológico y medioambiental. Una mirada rigurosa y práctica desde la empresa, la academia, la sociedad civil y las instituciones para directivos, responsables públicos y profesionales convencidos de que competitividad y responsabilidad no se excluyen: se necesitan.
La presidenta del Cercle d'Economia, Teresa Garcia-Milà, ha inaugurado la primera sesión del ciclo señalando que "además de medir el valor de una empresa por su capacidad de generar riqueza, facturación, ocupación, productividad, exportación, innovación o rentabilidad, también observamos su capacidad de atraer y cuidar el talento, de generar confianza en los mercados, de reducir su huella ambiental y de tener un impacto social". Teresa Garcia-Milà ha valorado que "vivimos en una economía mucho más abierta, interconectada y compleja donde las empresas compiten en muchos niveles y esto las obliga a ampliar su manera de entender el valor que aportan y para quién lo aportan". Todo este debate, según la presidenta del Cercle, llega en un momento "relevante" en el que Europa está buscando recuperar competitividad en un contexto de transformación tecnológica acelerada, con tensiones geopolíticas, transición energética, nuevos desafíos demográficos y una competencia global cada vez más intensa. "En este escenario, la pregunta clave y que es la reflexión que inspira el ciclo que inauguramos hoy es qué modelo de empresa será capaz de generar prosperidad de manera sostenida", ha remarcado.

La primera sesión del ciclo, con el título "Dirigir mejor para competir mejor: el capitalismo consciente desde el liderazgo humanista", se ha centrado en el análisis interno, el liderazgo y la cultura organizativa como factores críticos de la mano de Xavier Marcet, vicepresidente de Marlex, e Ignasi Biosca, CEO de Reig Jofre y miembro de la Junta Directiva del Cercle d'Economia.
En primer lugar, Xavier Marcet ha sostenido que "una empresa no es solo un negocio, es una comunidad de personas" y ha apuntado que "el liderazgo humanista no es buenismo, sino la exigencia de mantener el equilibrio entre el beneficio económico y la preservación de la comunidad de personas en un momento especialmente relevante por el impacto de la IA". En este sentido, ha destacado que "la diferencia temporal entre la revolución de la web y la de la IA es de menos de 30 años, una aceleración que ninguna generación había vivido antes". Según Marcet, el impacto de la IA en el empleo es inminente: "en una empresa industrial de 200 personas, entre el 20% y el 70% de las tareas podrían ser asumidas por agentes tecnológicos". "Ante este reto, hay que fomentar el aprendizaje individual y la capacidad de concentración para evitar el pensamiento débil ante la máquina", ha subrayado. Según Marcet, "la solución pasa por un nuevo renacimiento que combine la tecnología con un marco de derechos y un sentido del equilibrio que solo el modelo europeo puede ofrecer".
El vicepresidente de Marlex también ha explicado que "trabajar querrá decir aportar valor después de pulsar la tecla de la IA" y ha definido cuatro capacidades humanas esenciales que hay que aportar tras utilizar la tecnología. En primer lugar, "observar", mirar a los clientes a los ojos para entender necesidades que los datos por sí solos no pueden captar. En segundo lugar, "pensar" y "convertir la experiencia en criterio propio". También "tomar decisiones" y "tener impacto" para "dejar un legado que perdure en el tiempo". En este sentido, ha propuesto un "triángulo de gestión" basado en "la competitividad, la bondad y la belleza".

Por su parte, Ignasi Biosca, CEO de Reig Jofre y miembro de la Junta Directiva del Cercle d'Economia, ha aportado su visión al frente de Reig Jofre, una empresa con 95 años de historia y 1.500 trabajadores que cotiza en bolsa desde el año 2015. "La bolsa no debe condicionar el propósito de la compañía; la transparencia del mercado se entiende como un ejercicio de generosidad para compartir el proyecto", ha argumentado.
Biosca también ha añadido que "en un sector hiperregulado, el 30% de la plantilla de las plantas se dedica a asegurar la calidad, demostrando que la regulación es un límite que hay que gestionar desde la excelencia".
El CEO de Reig Jofre también ha planteado un modelo de liderazgo basado en cuatro ejes para extraer lo mejor de los equipos: "dar seguridad y respeto para fomentar un entorno de confianza, dar apoyo y reconocer el talento genuino". Todo ello "manteniendo una ambición global sin perder la modestia operativa".
Ante la IA, Ignasi Biosca se ha mostrado convencido de que "hará mejores a las personas inquietas, espabiladas y comprometidas" y ha apostado por potenciar "las soft skills que no da la IA y que son las que nos hacen humanos y nos permiten impulsar un liderazgo más humanista".
Biosca también ha reivindicado hablar de la empresa como un "proyecto" que "siempre está en construcción" y que "tiene alma".
La segunda sesión del ciclo, con el título "Cuando el contexto importa: límites ambientales, disrupción tecnológica y gestión empresarial humanista", tendrá lugar el jueves 2 de julio a las 19.00h.
Y la tercera sesión, el martes 14 de julio a las 19.00h, abordará "Las nuevas reglas del juego: regulación, impacto y competitividad en Europa".