El Cercle d'Economia y la Asociación Catalana de la Empresa Familiar (ASCEF) hemos organizado, con la colaboración del BBVA, la novena edición de "La empresa familiar: Pasado, presente,... ¿Y futuro?", una sesión centrada en la trayectoria de dos empresas familiares con marcas de larga trayectoria y prestigio, como son Munich y Katia.
La presidenta de ASCEF Rosa Tous ha defendido que "la empresa familiar tiene la capacidad de evolucionar sin perder la esencia, interpretar el momento que vive la sociedad y al mismo tiempo mantener un legado que viene de lejos" y ha afirmado que "en un contexto de incertidumbre constante, este equilibrio es más que nunca una fortaleza."
Por su parte, el director regional de banca de empresas y corporaciones de BBVA en Cataluña Francisco Pla ha subrayado que "esta sesión tiene un significado especial, siendo la primera de 2026, dando continuidad al debate a partir de experiencias reales de los grandes retos que afrontan las empresas familiares en su día a día."

En la sesión han participado Xavier Berneda, copropietario y consejero delegado de Munich y Sònia Castelló, consejera delegada y copropietaria de Katia. El acto ha sido moderado por Xavier Cambra, exsecretario general del Cercle d'Economia y presidente de Transmmission, donde se ha hecho un repaso de la historia y la evolución de los negocios, abordando la transformación del modelo empresarial y reflexionando sobre la gobernanza y los retos de futuro en un entorno global exigente.
Xavier Berneda ha explicado que Munich fue fundada en 1951 como taller artesano de reparación de calzado y que hoy produce entre 120.000 y 130.000 de pares anuales. Actualmente opera en 80 países y mantiene una apuesta clara por la producción propia, lo que le permite controlar calidad y procesos, aunque tal y como ha apuntado Berneda, "también conlleva el reto constante de formar profesionales en un oficio cada vez más escaso".
En 2002 marcó un punto de inflexión con la apertura del canal online y la apuesta por el modelo direct-to-consumer. "Este contacto directo con el cliente ha sido clave para construir marca y ganar posicionamiento internacional", ha apuntado Berneda. En paralelo, Munich ha diversificado con la línea Corporate, trabajando en producciones exclusivas para Lexus, Iberia o Level, así como el mundo del pádel, el textil y los accesorios. También ha impulsado la marca Duo como banco de pruebas en sostenibilidad.
En cuanto a la gobernanza, la empresa ha iniciado una nueva etapa con la incorporación de un CEO externo, avanzando hacia una gestión más profesionalizada y coral, mientras la familia mantiene presencia en órganos de supervisión y en áreas creativas. Munich registra crecimientos anuales sostenidos de entre el 15% y el 20%.

Por su parte, Katia, fundada en 1951 en Manresa, ha celebrado recientemente su 75º aniversario consolidada como referente internacional en el sector de las manualidades textiles. A lo largo de su trayectoria ha superado episodios críticos como diversos incendios y una inundación que pusieron en riesgo la continuidad del proyecto. La consejera delegada y copropietaria de Katia Sònia Castelló ha remarcado que en 1999 nació la "nueva Katia" gracias al compromiso de los trabajadores, que apostaron por la continuidad de la empresa en un momento especialmente difícil.
Actualmente, el 80% de la facturación proviene de la exportación y la compañía trabaja con una red de entre 4.000 y 4.500 puntos de venta físicos. En los últimos años ha evolucionado del modelo B2B tradicional hacia una estrategia omnicanal que integra las tiendas en la logística online, priorizando el envío desde el punto de venta más cercano al cliente. Además, se ha reposicionado más allá de la lana industrial para convertirse en marca global de referencia en telas, ganchillo y productos premium para manualidades.
En el ámbito de la gobernanza, Katia cuenta con una Dirección General externa desde 2020, mientras que la familia continúa implicada en las decisiones estratégicas y en la gestión del holding. La empresa mantiene una fuerte apuesta por el mercado de Estados Unidos en los próximos tres años como palanca de crecimiento internacional.

Durante el debate también se han abordado los grandes retos compartidos: la dificultad para encontrar personal cualificado en oficios industriales, la presión inflacionaria en alquileres y logística, y la necesidad de incorporar tecnología para mantener la competitividad ante multinacionales. En la misma linea, ambas empresas exploran nuevas aplicaciones tecnológicas y se preparan para cumplir con las futuras exigencias europeas en materia de sostenibilidad.
La sesión ha puesto de manifiesto que, pese a operar en sectores diferentes, Munich y Katia comparten una misma visión: crecer con ambición internacional, profesionalizar la gestión sin perder la esencia familiar y seguir innovando para garantizar la continuidad del proyecto empresarial en un entorno cada vez más complejo.