
La paz en la Franja de Gaza podría estar más cerca tras la propuesta de acuerdo presentada por Donald Trump (The Economist) y que tanto el gobierno israelí como Hamas han aceptado inicialmente. England, Zilber y Hauslohner recogen en el Financial Times la crónica sobre cómo se ha gestado el acuerdo. Para Thomas L. Friedman (New York Times) el éxito del acuerdo depende de la capacidad de Trump de obligar a los dos actores a ceder y aceptar. En especial ante las intenciones de Netanyahu de no avanzar hacia la solución de dos estados.
Sobre si el acuerdo prosperará, Jamie Dettmer (POLITICO) cree que el gobierno israelí acabará cediendo porque la propuesta de paz permite que el mundo "perdone yolvide" sin necesidad de una estrategia de rehabilitación. En este sentido, la editorial board del New York Times reclama que se vele por el respeto a los derechos humanos y se castigue a quien los haya vulnerado, ante la poca firmeza del gobierno norteamericano con sus homólogos de Israel. Al otro lado de la mesa, según Saleh y Jalabi (Financial Times), hay un Hamas muy debilitado militarmente que aceptará la propuesta de paz si el plan garantiza el finde la guerra, la retirada israelí de la zona palestina y su supervivencia política (que no militar).
El acuerdo llega después de que se vieran cambios en el posicionamiento de la sociedad civil global ante la situación en la Franja. Felicia Schwartz (POLITICO) analiza cómo han cambiado las movilizaciones en Estados Unidos en las últimas semanas. Sheera Frenkel y Steven Lee Myers (New York Times) hacen lo mismo con la evolución de la opinión pública.
Si la paz llega, Donald Trump podría ser el principal beneficiado, ya que conseguiría un gran rédito internacional (The Economist). Para Nahal Toosi (POLITICO), enviaría el mensaje global de que hay que seguir sus directrices, como ya adelantó en la Asamblea General de las Naciones Unidas de la semana pasada. En esta ocasión, explica Gideon Rachman (Financial Times), demostró que ha optado por una solución diplomática convencional, alejada del histrionismo de sus formas. Un ejemplo de estas formas, recoge Brahma Chellaney (Project Syndicate), es afirmar que ha acabado siete guerras en siete meses. Algo que ejemplifica su estrategia habitual: inventar o exagerar un problema, afirmar haberlo resuelto y luego reclamar un premio, como el Premio Nobel de la Paz.
A pesar de los movimientos de Trump en el plano internacional, el presidente vive uno de sus momentos más tensos con el Shutdown presupuestario que vive internamente. Lauren Fedor y Claire Jones (Financial Times) explican qué quiere decir y qué implica cerrar el gobierno. Aunque no es la primera vez en la historia que ocurre, Matthew Glassman (POLITICO) explica que este podría ser diferente, ya que ninguna de las dos partes tiene incentivos para llegar a un acuerdo. En el lado republicano, Nicole Hemmer (New York Times) recuerda que la derecha norteamericana ha usado históricamente el poder institucional y la presión social para avanzar su agenda, y que el actual shutdown se inscribe en esta tradición de utilizar mecanismos institucionales para imponer objetivos políticos e ideológicos. Mientras tanto, los demócratas afrontan una crisis interna. Thimoty Shenk (NYT) explica que el partido ha perdido conexión con sus votantes y hace un repaso de los posibles rumbos que podría coger el partido para reconectar con él. Un último apunte sobre el Shutdown en The Economist que analiza las implicaciones económicas de la quiebra del gobierno federal.
Terminamos con Mohamed El-Erian (FT), que explica que la geoeconomía está ganando protagonismo: decisiones políticas y geopolíticas influyen cada vez más sobre mercados y políticas económicas, con consecuencias directas para inversores, alianzas y la estabilidad internacional. La combinación de tensiones internas en EEUU —como el Shutdown y las divisiones entre demócratas y republicanos— y estas dinámicas globales muestra que el futuro político y económico será incierto y altamente complejo, donde los actores nacionales e internacionales deberán adaptarse rápidamente a reglas que se reescriben constantemente.
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