Lecturas en Círculo 19/25

El alto el fuego en Gaza, la liberación de los huestes israelíes y la excarcelación de prisioneros palestinos han llegado (The Economist). Philip Stephens (Financial Times) alerta de que, de significar el inicio de la paz en Gaza, será una paz frágil. Lo amplía Eli Stokols (POLITICO), que apunta que el futuro del acuerdo dependerá decisivamente del papel activo de Trump: si presiona a Israel y Gaza, y si articula incentivos y sanciones. De hecho, una de las claves (y las dificultades) del acuerdo, recogen Andrew England y Abigail Hauslohner (Financial Times), es la articulación de la fuerza de seguridad que mantenga la paz en la Franja. Felicia Schwartz y Paul McLeary (POLITICO) explican que países como Indonesia, Azerbaiyán y Pakistán estarían negociando con Estados Unidos para integrarse.

Dana Stroul (New York Times) afirma que el éxito de Trump para conseguir el alto el fuego no vino de amenazas a Netanyahu sino de darle una tabla de salvación política. Por ello, recoge Jamie Dettmer (POLITICO), el presidente norteamericano aprovechó su discurso en el Knesset para pedir públicamente que se indultara a Netanyahu, interviniendo de manera insólita en la política israelí y reforzando su aliado en un momento clave. Neri Zilber (Financial Times) añade que Netanyahu busca utilizar este apoyo para reescribir el relato político del conflicto y consolidar su posición interna.

Thomas L. Friedman (New York Times) alerta de que la paz conseguida es solo el primer paso y marca los siguientes pasos para evitar los riesgos de desestabilización, que siguen siendo enormes. Gideon Rachman (Financial Times) explica por qué la presencia de Estados Unidos en la región sigue siendo casi inevitable. Por su parte, Andrew Ross (New York Times) denuncia que miles de palestinos continúan detenidos en condiciones abusivas en Israel, un "tercer frente" que amenaza los esfuerzos de paz. Mientras tanto, el futuro de la reconstrucción de Gaza y de la gobernanza del territorio, con 70.000 millones de dólares en juego, depende de quien acabe ejerciendo el poder efectivo (The Economist).

Tras el éxito en el intercambio de rehenes en Oriente Próximo, el presidente Trump se muestra "optimista" sobre la posibilidad de conseguir la paz entre Rusia y Ucrania, aunque hasta ahora Moscú ha sido poco receptiva. Nerozzi, Stokols y Schwartz exploran en POLITICO las posibilidades reales del acuerdo. Aunque su éxito con Netanyahu y Hamás ha reforzado su confianza, analistas como Carl Bildt (Project Syndicate) recuerdan que Putin no tiene incentivos reales para ceder y que no existe un camino claro hacia el fin del conflicto.

Justo antes del encuentro entre Trump y Xi en Corea del Sur, Estados Unidos y China se han intercambiado amenazas de nuevas restricciones y aranceles. Un episodio que, según The Economist, revela una relación inestable basada en la "destrucción mutua asegurada", ya que ambas potencias tienen capacidad para hacerse mucho daño económicamente. Edward Luce (Financial Times) apunta que, a pesar de su dureza inicial, Trump suele echarse atrás y, mientras tanto, alimenta la autoestima china. Por su parte, Europa, señala Misha Glenny (Financial Times), es la gran perdedora de este pulso por su doble dependencia. Por ello, Joseph E. Stiglitz (Project Syndicate) reclama que la UE adopte una posición más firme y coordinada ante la política de Trump.

Todo ello en un contexto global frágil: según Martin Wolf (Financial Ttimes), la economía mundial parece resistir, pero esconde déficits elevados y riesgos profundos en medio del declive del liderazgo norteamericano y el impacto incierto de la IA. Un declive que, para Anne Applebaum (The Atlantic), es también moral, ya que los Estados Unidos han abandonado la bandera de la defensa de la democracia a nivel internacional.

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