
Joaquín Almunia repasa la situación actual y las perspectivas de futuro del europeísmo y la socialdemocracia en la presentación y sesión de debate de su último libro Ganar el futuro.
Y lo hace partiendo de la base de no concebir “una Europa con futuro que deje atrás los valores del modelo social y del Estado del bienestar, ni un socialismo democrático que se vuelva nacionalista y defensivo, refugiado detrás de sus fronteras”. Porque después de una crisis extremadamente fuerte en todos los aspectos, políticos, financieros y sociales “el disolvente que puede dar al traste con el proyecto europeo es una mezcla de populismo y nacionalismo. Todos los populismos son antieuropeos. No todos los nacionalismos lo son, pero el soberanismo europeísta es una contradicción en los términos”.
Joaquín Almunia
El cambio tecnológico va a crear mucho más miedo que el provocado por la globalización.
Un marco un tanto desalentador al que se añade la desafección y la desconfianza, provocada por “el juego sucio de criticar las instituciones europeas, distorsionando los niveles de responsabilidad de los gobiernos nacionales, lo que ocasiona una pérdida de credibilidad y legitimidad que no nos podemos permitir”. Y también el temor a un futuro incierto, en el que “el cambio tecnológico va a crear mucho más miedo que el provocado por la globalización". Y estos miedos afectarán sobre todo a las bases tradicionales de la socialdemocracia, una socialdemocracia que sufre además el impacto de una población envejecida y reacia a los cambios si estos no son simplistas”