El reto de la desigualdad: Causas, consecuencias y posibles soluciones

Sesión moderada por Mireia Giné, Full Prof de Finanzas en IESE Business School, directora en WRDS The Wharton School & iNED Banco Sabadell

Branko Milanovic, economista especialista en desigualdad económica del Banco Mundial (1991‑2013) y profesor en City University of New York

José Ignacio Conde Ruiz, subdirector de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada y profesor en la Universidad Complutense de Madrid

Laura Hospido, economista senior del Banco de España y asesora en la Secretaría de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa

Branko Milanovic abrió la sesión destacando las dinámicas actuales de desigualdad global. Explicó que la desigualdad global ha disminuido en parte debido al fuerte crecimiento de países como China, India o Indonesia, que gracias a su enorme base poblacional han ido reduciendo la brecha con los países ricos. Sin embargo, en países europeos como España o Italia, la desigualdad interna entre clases altas y bajas ha aumentado: “en España, una cuarta parte del 10 % más rico acumula una cantidad histórica de riqueza en activos financieros e ingresos” —algo casi sin precedentes en la historia reciente.

Luego intervino Laura Hospido, que subrayó que el nivel de desigualdad en España es alto en comparación con otros países europeos. Explicó que esta desigualdad es cíclica porque depende estrechamente del empleo: “para el 50 % de la población en España es muy difícil prever cuál será su renta el próximo año”. Además, señaló el riesgo de pobreza como un gran desafío, especialmente para los jóvenes.

José Ignacio Conde Ruiz introdujo la desigualdad intergeneracional, asegurando que los jóvenes actuales disfrutan de menos apoyo político y económico que generaciones anteriores. Comentó que el crecimiento de la renta per cápita ha caído y que la escasa representación electoral de la juventud dificulta su presencia en la política. Planteó incrementar la productividad como vía para elevar la renta per cápita y, así, apoyar a los jóvenes.

En cuanto a los efectos de la tecnología sobre las desigualdades locales, Milanovic defendió políticas más distributivas especialmente respecto al problema demográfico. Afirmó que tecnologías como la IA requieren “más personas para volverse más productivas”, un factor donde continentes como África tienen ventaja debido a su población joven, mientras que Europa, con su población envejecida, podría compensarlo mediante inmigración, aunque ese mecanismo enfrenta barreras políticas complejas.

Soluciones mediante políticas públicas

HG (moderadora) preguntó sobre el impacto tecnológico en las desigualdades locales.

BM (Milanovic) respondió que la IA y las nuevas tecnologías aumentan el peso del capital sobre el trabajo, lo que podría automáticamente aumentar la renta en algunos países. Señaló que Europa tiene ventaja por su población bien educada, pero pierde atractivo por su envejecimiento que solo puede compensarse con inmigración, algo políticamente difícil. Además comparó con África: “si combinamos IA, población y juventud, la única solución es importar gente, lo cual es complejo políticamente”.

HG preguntó sobre desigualdad intergeneracional.

JICR (Conde Ruiz) explicó que los países no crecen, crecen las ciudades. Los jóvenes deben trasladarse a grandes urbes para trabajar, lo que genera problemas de vivienda. La emancipación ocurre cinco años más tarde que antes. Criticó que las políticas de vivienda estaban orientadas a la venta más que al alquiler social. La solución, afirmó, “es construir” y aseguró que los jóvenes podrían migrar, lo que sería un drama social.

HG preguntó sobre concentración de riqueza.

LH (Hospido) destacó que la riqueza en España es predominantemente inmobiliaria, y la desigualdad en este ámbito crece: en 2020 el 10 % de la población poseía el 43 % de la riqueza, y esa proporción ha aumentado desde entonces.

HG abordó la herencia intergeneracional.

JICR explicó que se hereda más tarde y eso impacta: recibir herencias a edad temprana facilita el acceso al crédito, la compra de vivienda y la posibilidad de tener hijos. Las familias con más recursos realizan transferencias en vida; las con menos renta no pueden.

HG preguntó sobre la percepción de desigualdad versus los datos reales.

BM recordó que la percepción puede divergir de los datos, pero no indefinidamente.

HG planteó cuáles serían las mejores políticas públicas.

LH consideró que tiene sentido aplicar políticas que suavicen las fluctuaciones del empleo. Reformas laborales que favorezcan contratos indefinidos ayudan: con empleo estable se reduce desigualdad y se crea más formación. También queda pendiente el reto de la pobreza.

JICR propuso tres reglas generales: mantener el déficit estructural en su mínimo (idealmente cero), una regla fiscal que fomente políticas de productividad, y continuidad de planes para futuras generaciones. Sobre pensiones, la última reforma incrementa el gasto y rompe esquemas anteriores: deben subir, sí, pero con prudencia. Propuso calcular la pensión sobre la vida laboral completa y diseñar una ley de dependencia como seguro para la población mayor —que por miedo al futuro ahorra demasiado y eso penaliza el consumo hoy.

Branko Milanovic cerró la sesión con una reflexión sobre inestabilidad política: señaló que la gráfica mostrada al inicio reflejaba bien la inestabilidad existente, y que existe un vasto sector de clase media en países occidentales.