Diálogo con Hein De Haas, sociólogo y autor de “Los Mitos de la Inmigración”

En el papel de moderadora, Najat El Hachmi, escritora y columnista, centró la sesión en el fenómeno de la inmigración desde sus diversas perspectivas (natalidad, mercado laboral, ideología y partidos de representación política, entre otros), pero también en el papel de los medios de comunicación respecto a esta realidad compleja que moldea las sociedades actuales.

Hein de Haas, sociólogo y autor de “Los mitos de la inmigración”, comenzó su explicación estableciendo una distinción entre inmigración a largo plazo e inmigración a corto plazo, con la existencia de coyunturas —como las vinculadas a la crisis sanitaria del Covid-19 o la invasión rusa de Ucrania— marcadas por picos en las dinámicas migratorias. Más allá de picos concretos asociados a fenómenos de estas características, precisó que el 3,5% de la población mundial es migrante internacional y que un 1% serían personas refugiadas.

El principal cambio en los patrones migratorios ocurrido a lo largo del último siglo, desde la óptica europea, es que Europa ha pasado de ser un punto de origen de migración a un destino de inmigrantes procedentes de fuera de su geografía. Es decir, en el caso europeo ha habido una “inversión en la tendencia de los flujos migratorios”. Y “a diferencia de lo que cree la mayoría de la gente, la mayoría de los migrantes hoy son regulares”, quiso constatar, aunque los medios de comunicación muestran, a veces, una “visión distorsionada”.

El papel de los medios de comunicación

“Los medios de comunicación tienen un papel fundamental, al igual que los líderes políticos son corresponsables de la construcción de estos relatos y narrativas”, proclamó de Haas. “He llegado a escuchar que el cambio climático también generará grandes movimientos migratorios, algo que no es del todo cierto. (El argumento) se usa para fomentar la lucha contra el cambio climático y el relato contra las emisiones de CO2. Las agencias de desarrollo insisten mucho en la idea de ayudar a los pobres para que no migren de sus lugares de origen. Esto no está basado en ninguna evidencia. Los países de renta media son donde más personas deciden migrar, no solo lo hacen los pobres”, reflexionó sobre la cuestión.

Prosiguió: “Los medios de comunicación tienen la responsabilidad de contrarrestar este relato. Utilizar imágenes duras de caravanas y pateras da muchos clics e ingresos”, pero “la idea de que la migración del sur al norte es una huida desesperada, es falsa”. Y fue categórico: “Los medios de comunicación podrían hacer un trabajo mucho mejor para desenmascarar la hipocresía política en torno al relato sobre la migración”.

Mercado laboral y tasa de fertilidad

En cuanto a las posibles maneras de mitigar la mala imagen asociada a la inmigración, el experto recomienda a los políticos cambiar las políticas de migración, ya que “los últimos cuarenta años no han funcionado y no funcionarán nunca”. Negó que el tráfico de personas sea la causa de la migración irregular, y sí “una reacción a la falta de controles fronterizos, en un contexto en el que toleramos que los migrantes irregulares hagan un tipo de trabajo no regulado que los autóctonos no queremos realizar”. Por tanto, “no podemos hacer un debate sobre inmigración si no llevamos a cabo un debate sobre el mercado laboral y sobre quién cuidará de nuestros niños y niñas, abuelos y abuelas”.

A su entender, “la inmigración muchas veces está animada por la demanda laboral. La mejor manera de pararla es una crisis económica. Esto lo vimos en 2008 en España o en Estados Unidos. Hay una correlación directa entre el desarrollo económico y la migración”. Por otra parte, “tendremos que aprender a convivir con tasas de fertilidad bajas. La migración no podrá solucionar este problema porque es insuficiente. Harían falta quince veces más migrantes para revertir la crisis demográfica estructural”, ponderó con las personas presentes.

Cómo lo enfocan los partidos de derechas y los de izquierdas

En este ámbito y a partir de un análisis de las políticas migratorias realizado por el sociólogo con su equipo de la Universidad de Oxford, constató que “no hay mucha diferencia entre los gobiernos de derechas y los de izquierdas respecto al carácter restrictivo de las respectivas políticas migratorias”. En cambio, “sí que hay una brecha en cuanto a narrativas: la derecha la quiere limitar y la izquierda la quiere favorecer”, distinguió.

Hein de Haas concluyó con el siguiente argumento: “Muchos políticos quieren mantener una imagen dura contra la inmigración y si la prensa compra el relato, como está pasando, continuarán haciéndolo. Como decíamos antes, los medios de comunicación tienen el papel de cuestionar a los políticos en este asunto”.