Alícia Romero, consejera de Economía y Finanzas de la Generalitat de Cataluña
El acto se abrió con la intervención de Pedro Fontana, presidente de la Fundación Círculo de Economía, quien recordó la figura de José Manuel Lara, “una manera de entender el hecho empresarial que define muy bien el nombre del premio: ambición y propósito”. Fontana defendió que sin ambición es imposible emprender, pero que ésta debe ir acompañada de propósito para tener continuidad e impacto social. Y subrayó la necesidad de reconocer empresas que no solo busquen el lucro, sino que “transiten de la idea a la empresa con inversión, empleo y riqueza compartida”. Añadió que, al reconocer a Balfegó y Olistic con el premio que lleva su nombre, “recordamos a José Manuel Lara con el compromiso de continuar siendo fieles a su compromiso cívico”.
Fontana continuó destacando la trayectoria de las dos empresas premiadas: Por un lado, Balfegó, una empresa con más de medio siglo de historia, que en los últimos años se ha convertido en referente mundial en pesca sostenible, concretamente de atún rojo. Y, por otro lado, Olistic, una empresa joven que ha revolucionado el cuidado capilar. Intuición, investigación y espíritu emprendedor están detrás de esta empresa con más de 500.000 clientes que avalan su éxito. Menos de cuatro años le han bastado para posicionarse como número uno en las farmacias y ser reconocida como la decimotercera empresa emergente de mayor crecimiento en Europa, en todos los sectores.

Balfegó: una empresa con raíces y visión global
Los copresidentes de Balfegó, Manel y Pere Vicent Balfegó, fueron los encargados de recoger el galardón. En su discurso, Manel Balfegó expresó que “la ambición para nosotros no es crecer a cualquier precio, es crecer con sentido”, destacando la apuesta de la empresa por una gestión responsable del recurso marino y por la investigación científica. Reivindicó el arraigo al territorio y la apuesta por la trazabilidad, la sostenibilidad y la formación, siempre con una visión empresarial que va más allá del beneficio económico.
El discurso puso énfasis en que Balfegó es más que un proveedor de producto: “colaboramos con escuelas de cocina, chefs y universidades para sensibilizar sobre el consumo responsable y el respeto por el mar”. También anunció la reciente inauguración de una nueva planta de manipulación y sede corporativa, diseñada con un fuerte compromiso con la sostenibilidad y que pronto recibirá la certificación BREEAM, como ejemplo de su compromiso ambiental y empresarial, porque “buscamos la excelencia no solo como fin, sino como impacto positivo y duradero”.
Olistic: innovación científica y crecimiento acelerado
Pedro Luis González y Pablo Nueno, cofundadores de Olistic, compartieron su experiencia emprendedora. González explicó que la idea de Olistic nace de la convicción de que “se podían desarrollar productos con calidad farmacéutica a partir de plantas medicinales”, y con el objetivo de lograr “un formato bebible, pensado para una necesidad de mercado no cubierta: la caída capilar desde un enfoque multifactorial”. La startup, que ha alcanzado medio millón de clientes en cuatro años, se basa en investigación a largo plazo y formulación innovadora: “Somos un laboratorio de alta innovación que lanza pocas fórmulas, pero muy potentes, fruto de más de cinco años de investigación”.
Nueno, por su parte, destacó cuatro agradecimientos clave, entre ellos a su socio: “Es un placer compartir el coliderazgo de Olistic contigo. Eres un emprendedor de nacimiento”. También reconoció el valor de su equipo, de la comunidad científica y de las consumidoras que los apoyan: “Más de medio millón de mujeres en España, Portugal y Alemania confían en nosotros”.
Alícia Romero: “Si tenemos talento, somos imparables”
La consejera Alícia Romero cerró el acto destacando el simbolismo del premio: “Representa muy bien esa ambición y ese compromiso que también expresaba José Manuel Lara”. Valoró que empresas como Balfegó y Olistic muestran cómo “el propósito empresarial va más allá del beneficio: quieren tener un impacto en la sociedad y en su entorno”.
Romero también defendió la importancia de tener empresas arraigadas en el territorio y con capacidad de abrirse al mundo. Reiteró el compromiso del Gobierno con el tejido productivo, a través del plan Catalunya Lidera, para crear las condiciones que permitan crecer, innovar y exportar. Cataluña, añadió, debe “continuar apostando por el conocimiento, por una economía basada en la investigación y la innovación. Si no, no podremos construir una economía resiliente y fuerte”. Finalmente, la consejera concluyó con un llamado al coliderazgo público-privado para hacer de Cataluña “un país fuerte y con liderazgo económico”.