Mesa redonda: El desafío del acceso a la vivienda en las grandes ciudades europeas

Miguel Trias presentó el debate destacando la creciente relevancia del problema de la vivienda en Europa, especialmente en las grandes ciudades. Según las últimas encuestas, esta cuestión se ha convertido en la principal preocupación ciudadana, por encima de la seguridad, el desempleo o otros indicadores económicos. Trias vinculó esta problemática a debates clave como la productividad, la emancipación tardía de los jóvenes —que en España alcanza los 30 años— y la integración de inmigrantes, resaltando que el acceso a una vivienda digna es esencial para garantizar la cohesión social. Recordó que el Cercle ya emitió en 2024 una nota de opinión al respecto, apoyando medidas como la promoción de un parque público de alquiler —aún muy reducido en España, solo un 2% del total—, aunque expresó reservas sobre ciertas regulaciones del mercado.

Anne Hidalgo, alcaldesa de París, defendió con contundencia que la vivienda debe ser una prioridad política, afirmando que “todas las capitales europeas compartimos los mismos problemas de acceso a la vivienda para jóvenes y clases medias” debido a los altos precios. Explicó que en París el acceso a una vivienda es casi imposible sin ayuda familiar y que el mercado se ha orientado excesivamente al turismo y la especulación. Citó la experiencia parisina, donde han pasado del 13% al 25% de vivienda social en dos décadas gracias a una política a largo plazo e inversión pública sostenida —800 millones de euros solo el último año. “Queremos evitar barrios con demasiada vivienda social y otros sin nada, para garantizar equilibrio en toda la ciudad”, declaró, apostando por iniciativas a largo plazo.

Destacó cómo estas políticas afectan la vida cotidiana: muchas familias agradecen que “con esta política, nuestros hijos tienen una habitación propia y pueden estudiar”. También enfatizó el papel clave del sector privado y la necesidad de un marco europeo conjunto con instrumentos financieros como el acceso directo a fondos de cohesión, para acelerar proyectos y garantizar seguridad jurídica para la inversión. “Trabajar en vivienda es también una cuestión económica: el sector de la construcción está en crisis y sin inversión pública no se recuperará”, alertó, advirtiendo que la falta de respuesta institucional puede alimentar el populismo.

Jaume Collboni, alcalde de Barcelona, reforzó esta visión con datos contundentes sobre la evolución del mercado en la ciudad: en diez años, los alquileres han subido un 80% —frente al 50% de media en Europa—, expulsando no solo colectivos vulnerables sino también clase media y familias trabajadoras. “Nos preguntamos si queremos que solo los ricos vivan en el centro de nuestras ciudades”, dijo, defendiendo intervención para evitar que el mercado excluya a la mayoría.

Collboni explicó la iniciativa promovida junto a 15 alcaldes europeos, ya presentada en Bruselas y al presidente del gobierno español, para reclamar una política europea de vivienda con comisariado propio y fondos accesibles para las ciudades. “Nuestra respuesta al desafío de la desafección y el auge de la extrema derecha es clara: inviertan en vivienda”, concluyó.

En cuanto a políticas locales, Collboni defendió la regulación de los alquileres, que redujo los precios un 5‑6 % en 2024 sin disminuir la oferta, y la restricción de pisos turísticos, con la intención de eliminarlos a partir de 2028. “La vivienda debe ser para vivir, no para especular”, afirmó, proponiendo flexibilizar la reserva del 30 % para vivienda protegida en suelo consolidado, equilibrando inversión pública y privada en barrios existentes. Insistió en que “la inversión privada también es oferta y debemos integrarla”, defendiendo un marco estable, seguro y claro.

Anne Hidalgo explicó que en París han integrado vivienda social y privada en los mismos edificios y regulado el alquiler en zonas tensionadas. Reclamó regulación ambiciosa que beneficie a la clase media y alertó de la pérdida de miles de viviendas anualmente por el alquiler turístico. Subrayó el papel activo de las alcaldesas y la colaboración público–privada bajo normas claras y seguridad jurídica.

Ambos coincidieron en la necesidad de un enfoque metropolitano y buena conexión de transporte público como factor clave para ampliar la oferta de vivienda asequible. “Una política de vivienda eficaz también requiere que desplazarse por el área metropolitana sea rápido y accesible”, concluyó el alcalde de Barcelona. Ambos reclamaron mayor capacidad de acción para las ciudades, apuntando que “los ayuntamientos somos la primera línea de respuesta” ante un problema que es social, económico y estructural.

Sesión moderada por Miguel Trias, vocal de la Junta Directiva del Cercle d’Economia
Jaume Collboni, alcalde de Barcelona
Anne Hidalgo, alcaldesa de París