
Y creo que esta es su clave: que todo lo que tocaba -y lo hizo también con lo que yo vi en el Cercle d’Economia- lo hacía con un planteamiento serio y profesional. Y estoy seguro de que la familia Roca así debía entenderlo. Era absolutamente exigente con el nivel de profesionalidad. Aparte de que era, personalmente, entrañable -al menos para mí, lo fue-, no comportaba ningún problema en el ámbito profesional, aunque costara mil discusiones importantes. Y eso que fueron muchos años y muchas cosas y algunas de ellas complicadas e importantes. Para mí, esta fue una de las claves. Yo no tenía ningún problema en discutir las cosas, aunque me dijeran «esto no le va a gustar». Él daba sus argumentos y los defendía hasta la última gota, pero siempre en el terreno del rigor
Rafael Villaseca, entrevistado en Salvador Gabarró, capitán de empresa